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TRION STAMP

Edita el texto de la IA y quédate la prueba

Pega, edita y marca qué verificaste. Queda hash, diff y checklist con fecha; el texto se queda contigo.

Cargando el editor…

Por defecto, tu texto no se sube ni se custodia: se sella su huella

Cómo funciona el editor

Imagen generada con IA y etiquetada: una redactora revisa un texto en el portátil, con recortes impresos sobre la mesa.

Ejemplo de marca

Generada con: Google Gemini

Declarada por: TRION SECURITY, SL

Marcado: 21 ago 2026 · TS-4B7E-90C2

Imagen generada con IA y etiquetada con TRION STAMP.

  1. 1

    El editor no consume créditos. Prueba Starter, Pro o Expert 7 días gratis.

  2. 2

    Pega el texto que te dio la IA. El editor apunta el punto de partida: su huella (hash) y la fecha.

  3. 3

    Edita y marca qué verificaste: datos, citas, fuentes. La distancia de edición se mide sola, de forma determinista.

  4. 4

    Cierra y sella: hash, diff y checklist quedan fechados en el registro. El texto se queda contigo: por defecto no lo custodiamos.

¿Por qué TRION STAMP es la mejor opción para tu equipo?

  • Sin custodiaTu texto no se queda en TRION: sellamos huella, diff y checklist. Por diseño, para que también valga con fuentes que proteger.
  • No es un detectorNo adivinamos quién escribió qué. Medimos cuánto editaste, con una métrica determinista que da el mismo resultado cada vez.
  • Revisión que cuentaEl artículo 50 trata distinto al texto con revisión humana real y responsable editorial. Tenerla no basta: hay que poder probarla. El editor deja constancia de la tuya.
  • Con fecha selladaHash, diff y checklist quedan sellados y fechados en el registro. Puedes demostrar que revisaste antes de publicar.

Dejamos constancia de que tú revisaste el texto.

Medimos lo que cambiaste, guardamos tu checklist y le ponemos fecha sellada.

¿Tu texto necesita el aviso de IA?

Depende de para qué se publica y de cuánta revisión humana lleva. La guía te lo cuenta sin palabrería, con los casos típicos de agencia.

Ver la guía sobre textos

Preguntas frecuentes sobre el editor

No, y desconfía de quien lo prometa. El editor no es un detector: mide cuánto cambiaste el texto desde que lo pegaste, con una métrica de distancia de edición determinista. Evidencia reproducible de tu revisión, no la opinión de un modelo.

Por defecto, no: guardamos la huella del texto de partida, el diff de tus cambios y tu checklist, con fecha sellada, y el documento se queda contigo. Es una decisión de diseño, pensada para quien trabaja con fuentes que proteger. La custodia del contenido existe solo si tú la eliges.

El artículo 50 apunta al texto publicado para informar al público sobre asuntos de interés general. La excepción pide dos cosas a la vez: revisión humana efectiva, que las Directrices de la Comisión distinguen de una corrección ortográfica o de un visto bueno, y una persona identificable que asuma la responsabilidad editorial. Dónde cae el tuyo depende del caso: la guía te orienta y, para decidirlo en serio, está el despacho.

La guía sobre textos

Porque la excepción hay que poder sostenerla. La norma no penaliza escribir con ayuda de una máquina: pide que alguien responda de lo publicado. Y el día que alguien lo discuta, «lo revisamos» sin registro del flujo editorial es una afirmación sin respaldo. El editor la convierte en un expediente fechado.

La huella del texto que pegaste, el diff con lo que cambiaste, tu checklist de verificación (datos, citas, fuentes) y la fecha, con tu identidad. Todo sellado en el registro; el contenido, contigo.

Queda constancia sellada de que el texto pasó por tus manos, qué tocaste y qué verificaste antes de publicarse. Si mañana alguien pregunta cómo se revisó, no dependes de tu palabra: está fechado y se puede comprobar.

Cada texto que registras consume un crédito, frente a los 29 de una imagen, así que revisar textos apenas toca tu saldo. La consulta del registro es pública y gratuita para siempre. Los planes de pago amplían el volumen de marcado y añaden lotes, campañas y equipo.

Ver los planes